Ingredientes
- 200 g de fécula de maíz (maicena)
- 1 huevo
- 3 cucharadas de leche (puedes usar leche vegetal)
- 200 g de queso rallado (mozzarella, cheddar o mezcla)
- 1 cucharada de mantequilla derretida (opcional)
- 1/2 cucharadita de sal (ajústala según el queso)
- 1/2 cucharadita de polvo de hornear
Preparación
- Mezcla los ingredientes secos
- En un tazón grande, combina la fécula de maíz, la sal y el polvo de hornear. Mezcla bien para distribuir uniformemente.
- Añade los ingredientes húmedos
- Agrega el queso rallado, el huevo, la leche y, si decides usarla, la mantequilla derretida.
- Mezcla hasta formar una masa homogénea. Si está seca, añade leche poco a poco (una cucharadita por vez).
- Forma las bolitas
- Divide la masa en porciones pequeñas y forma bolitas del tamaño de una nuez o un poco más grandes, según tu preferencia.
- Cocina en sartén
- Calienta una sartén antiadherente a fuego medio-bajo.
- Coloca las bolitas, sin aceite o con un poco si lo prefieres.
- Cocina durante 3-4 minutos por cada lado, hasta que estén doradas por fuera y esponjosas por dentro.
- Sirve caliente
- Retira del fuego y sirve de inmediato. El pan estará perfecto cuando tenga un exterior dorado y un interior suave y lleno de sabor.
Sugerencias
- Acompañamiento: Ideal para desayunos, meriendas o como aperitivo con café o té.
- Variaciones: Prueba con quesos más intensos como parmesano para un sabor más pronunciado.
Disfruta de este delicioso pan de queso sin complicaciones, listo en minutos y sin necesidad de horno. ¡Perfecto para cualquier momento del día! 🧀✨