Las lilas fragantes y coloridas son fáciles de cultivar en la mayoría de las regiones. Ya sea que tu lila sea un arbusto o un pequeño árbol, necesitará ser podada regularmente para mantener una forma y tamaño saludables. Para podar lilas, comienza en primavera: corta flores frescas para ramos, recorta los tallos más largos y adelgaza cualquier tallo débil en la base. Evita podar a finales del verano o el otoño, ya que esto puede limitar el crecimiento futuro.
Cómo podar lilas
- Cortar flores para ramos: Cuando las flores de lila alcanzan su punto máximo y están a punto de marchitarse, cortarlas para crear ramos interiores ayuda a la planta. Dejarlas en sus tallos hará que mueran, pero seguirán absorbiendo energía que podría destinarse al nuevo crecimiento. No te sientas culpable o derrochador cuando salgas con tus tijeras de mano para cortar las flores más bonitas; estás haciendo lo correcto para tu arbusto o árbol de lila. Este tipo de poda también se conoce como desfloración.
- Recortar los tallos más largos: Mira tu arbusto o árbol de lila y evalúa si hay algún tallo extra largo pero saludable que necesite ser recortado. Esto ayudará a la lila a mantener su forma bonita. El proceso de recortar los tallos se llama “despuntar”. Usa una tijera de mano para cortar los tallos más largos hasta el siguiente par de brotes laterales más cercanos. Esto significa que recortarás el tallo más allá de la parte florecida y hasta donde crecen los brotes laterales. Si un tallo largo no tiene brotes laterales más cerca de la base, recórtalo hasta el nodo o yema más cercano, donde brotarán nuevos brotes. El despuntado fomenta que las lilas broten nuevo crecimiento saludable y tupido cerca del corte.
- Adelgazar los tallos débiles: Busca tallos muertos o enfermos. Si ves algún tallo marchito, marrón o enfermo en tu arbusto o árbol de lila, córtalo cerca de la base. Este proceso se llama adelgazamiento y ayuda a la planta permitiendo que el aire fresco circule a través de ella y eliminando el follaje moribundo que absorbe su energía. Esta poda anual debe realizarse durante la primavera (mayo o junio en el hemisferio norte, alrededor de septiembre a noviembre en el hemisferio sur). Tal poda fomentará el desarrollo de nuevos brotes, que continuarán madurando durante el año antes de florecer la siguiente primavera. Sin embargo, si podas demasiado tarde en el verano, corres el riesgo de cortar parte de este nuevo crecimiento, lo que hará que la floración de la próxima primavera sea deficiente. Si podas en otoño o invierno, tu lila puede no producir flores en absoluto.
- Rejuvenecer la poda: Si tu lila es vieja, está sobrecrecida o tiene una forma poco atractiva, darle una poda rejuvenecedora la ayudará a restaurarla a un estado más saludable y atractivo. Este tipo de poda va más allá de una poda anual más ligera para cortar severamente el arbusto o árbol, permitiendo que ocurra un nuevo crecimiento. Realiza tu evaluación a principios de la primavera, antes de que la lila vuelva a la vida. Ten en cuenta que hacer una poda rejuvenecedora significará perder los brotes maduros que se convertirían en las flores de esta primavera. Aunque puedas sacrificar las flores de este año, serás recompensado en las siguientes temporadas con un mejor crecimiento y flores.
- Cuidado con las plantas injertadas: Algunas lilas están injertadas con otras variedades para producir una forma o color de flor particular. Las plantas injertadas necesitan ser podadas con un poco más de cuidado, ya que cortar por debajo del área injertada alterará el injerto y cambiará la forma en que crece tu planta. Busca un área en uno de los troncos principales de la lila donde haya una diferencia notable en la corteza cerca de un bulto. Esto probablemente es el injerto. Si no ves tal cosa, es probable que la planta no haya sido injertada, por lo que no hay necesidad de preocuparse cuando hagas los cortes.
- Cortar los retoños: Los retoños son troncos pequeños que crecen desde la planta original o brotan del suelo cerca de ella. Córtalos hasta la base del tronco o el suelo para evitar que crezcan más. Los retoños absorben energía del resto de la planta. Un arbusto o árbol de lila saludable no debe tener más de 2 o 3 troncos grandes.
- Fertilizar después de la poda: Si has podado intensamente tus lilas, debes fertilizar la planta después para restaurar el equilibrio del pH en el suelo. Puedes usar compost, estiércol o una mezcla preenvasada alrededor de la planta para ayudarla a recuperarse.
En resumen, podar tus lilas es un proceso sencillo que te permitirá mantener tus plantas saludables y hermosas. Con un poco de cuidado y paciencia, podrás disfrutar de flores fragantes y coloridas durante muchas temporadas. 🌱🌸